Does income cause happiness: Evidence from industrial wage dispersion
Publicado por Domingo Sifontes en 16:22De las trece (13) categorías que conforman el Inpc, cinco (5) mostraron una variación mayor al promedio del mes: alimentos y bebidas no alcohólicas (2,6%), bienes y servicios diversos (2,7%), restaurantes y hoteles (2,7%), equipamiento del hogar (3,2%) y transporte (4,8%). Los ocho (8) grupos restantes mostraron una variación menor al promedio del mes de mayo: comunicaciones (0,6%), alquiler de viviendas (0,7%), servicios de la vivienda (0,7%), esparcimiento y cultura (1,3%), vestido y calzado (1,7%), salud (1,9%), bebidas alcohólicas y tabaco (2,2%) y servicios de educación (2,3%).
Si se compara con el mes de abril cuatro (4) categorías presentan una variación menor: Bebidas alcohólicas y tabaco (de 3,0% a 2,2%), alquiler de viviendas (de 0,9% a 0,7%), esparcimiento y cultura (de 1,5% a 1,3%), vestido y calzado (de 1,8% a 1,7%). Los ocho (8) grupos restantes muestran variaciones superiores respecto al mes de abril: Salud, servicios de la vivienda, bienes y servicios diversos, restaurantes y hoteles, equipamiento del hogar, servicios de educación, Alimentos y bebidas no alcohólicas (de 1,0% a 2,6%) y Transporte (de 1,5% a 4,8), siendo estos últimos los que reportan el mayor aumento respecto al mes pasado. Por su parte, comunicaciones reportó una variación igual a la del mes pasado.
La inflación acumulada en lo que va de año quedaría en 10,3%, inferior a la acumulada para el mes de mayo del año pasado (14,2%) pero superior a la acumulada para mayo de 2009 (8,9%). En el caso específico del grupo alimentos y bebidas no alcohólicas, la variación anualizada se ubica en 20,9% y por más que le cueste creerlo, no es la mayor variación en el último año, esta se encuentra en bienes y servicios diversos con 30,7%, todo esto de acuerdo a datos del BCV. Por agrupaciones, en lo que va de año, la mayor variación acumulada la presenta bebidas alcohólicas y tabaco con 14,2% y la menor comunicaciones con 2,2%. Alimentos y bebidas no alcohólicas presenta 9,5% de variación acumulada.
Respecto a las ciudades, siete (7) presentan variaciones mayores a la del promedio nacional (2,5%): Caracas (2,9%), Maracay (3,2%), Ciudad Guayana (2,9%), Barcelona-Pto. La Cruz (2,7%), Valencia (2,6%), Maracaibo (2,9%) y Mérida (2,8%) y de estas solo dos (2) arrojan en términos acumulados una variación mayor al promedio nacional (10,3%); Caracas con 12,1% y Barcelona-Pto. La Cruz con 10,4%. Para Valencia en lo que va de año la inflación es de 10,1%.
¿Cómo lo veo?: no me cansaré de repetir que la inflación en nuestro país es un gran problema, por más que se desacelere resulta una barbaridad los niveles en que se encuentra, con toda seguridad terminará como la más alta del continente al cierre del año. Para el momento que escribo estas líneas, los bancos centrales de la región todavía no publican sus resultados pero es imposible que sólo con los datos del mes de mayo, la inflación de algún país del continente supere los resultados de Venezuela. En otras palabras, ningún gobierno desde Canadá hasta Argentina es tan irresponsable como el nuestro en materia de política económica, ni siquiera sus "socios ideológicos". Insisto, no es momento de cantar victoria, en cualquier momento llega una devaluación y toda esta parafernalia del control de la inflación se viene abajo.
Independientemente de la interpretación que se les pueda dar a las sanciones impuestas, la decisión es legal. En este sentido la visión norteamericana es: usted puede hacer lo que desee, pero para mantener relaciones con nosotros deben respetar nuestras leyes, como creo ocurre en cualquier parte del mundo. Visto así, la decisión es correcta, puede ser criticable, pero el gobierno del norte no está cometiendo arbitrariedad alguna; sin embargo, las implicaciones políticas que esto puede tener se encuentran en el centro del análisis.
Distintos medios señalan que la sanción no permitiría a Pdvsa acceder a contratos con el gobierno norteamericano, a financiamiento para importar y exportar ni a la obtención de licencias de exportación, no involucrando las licencias de exportación ya aprobadas. Como observan, el suministro petrolero de nuestro país al IMPERIO no se ve afectado en lo absoluto.
Desde el punto de vista económico, cobra una gran importancia que la sanción no involucre el suministro petrolero, pues a ninguno le conviene, por supuesto, no son tontos. Desde el gobierno venezolano pueden decir misa: que si la soberanía, que si le venden petróleo a quien quieran, que si tenemos un nivel de dependencia mínimo de los Estados Unidos en materia petrolera etc., etc., etc.; lo trascendental para el gobierno venezolano es que los norteamericanos no dejarán de comprarnos petróleo. La pregunta es ¿por qué el gobierno venezolano no corta el suministro petrolero a Estados Unidos?, la respuesta creo que es obvia.
Desde el punto de vista político, la lectura parece ser diferente, porque visto así la sanción a Pdvsa parece una torpeza más de la diplomacia norteamericana. Todo indica que el gobierno venezolano sacará provecho de la situación apelando a cualquier clase de argumentos, entre ellos, el de la soberanía que en realidad se cae por su propio peso si se analiza la situación desde el punto de vista legal.
A decir verdad, la sanción ha podido ser peor porque tal como la plantean no tendrá ninguna consecuencia económica para nuestro país. No deja de llamar la atención cómo los norteamericanos aplican la sanción de manera suave, pues, no dejan de comprarle petróleo al gobierno del Comandante-Presidente y cómo en Venezuela echan peste del imperio, apelan a la soberanía, pero no dejan de venderle petróleo a ese imperio que es el causante de todos nuestros males; tal como está, esto es una comiquita y posiblemente el más beneficiado sea el gobierno venezolano por el provecho político que pueda sacar.
Tenemos entonces una situación en la que sancionan a nuestra principal empresa por "portarse mal", pero resulta que esta empresa es un suplidor confiable de quien sanciona y éste a su vez quiere que la empresa "mala conducta" siga vendiéndole, pero que se "porte bien". Definitivamente, eso pasa sólo entre el imperio norteamericano y el gobierno venezolano, por eso es que en el ámbito estrictamente político y comercial todo seguirá como de costumbre: el imperio criticará y seguirá fastidiando y el gobierno criticará y seguirá vendiendo petróleo. Negocios son negocios, de eso saben bastante los gobiernos norteamericanos y nuestro Comandante-Presidente aprendió muy rápido esa lección. Las amenazas de lado y lado no son creíbles, así que no se debe perder mucho tiempo analizando este asunto, TODO SEGUIRÁ IGUAL, amanecerá y veremos.
Tal como se presentan las cifras, el dato es positivo, sin embargo; al escudriñar la situación son muchas las lecturas que se pueden hacer al respecto. En este sentido, la actividad no petrolera aumentó 5,2% y la petrolera disminuyó en 1,8%. Ante este escenario, surge la pregunta ¿en qué situación se encuentra la industria petrolera nacional? Las mismas cifras del BCV, revelan que lleva 30 meses sin crecer ó lo que es lo mismo: diez trimestres, tal como lo señalaron varios analistas la semana pasada.
Ante esta situación, cualquiera tiene derecho a preguntar ¿cómo es que la economía crece si la principal industria del país está estancada?, la respuesta es sencilla: el precio del petróleo. Esto no quiere decir que el aumento de la actividad no petrolera deje de tener importancia, por supuesto que la tiene, lo preocupante es que la gallinita de los huevos de oro está presentando problemas.
Otro dato importante es el comportamiento de la construcción, en el sector público aumentó 5,2% y en el sector privado se contrajo 17,8% para una caída global de 7,7%. El ente emisor admite que para el sector privado uno de los factores que afecta en dicho comportamiento es "la menor disponibilidad de insumos básicos", mientras que para el sector publicó los resultados se deben a "una mayor ejecución de las obras demandadas por las empresas petroleras y no petroleras"
Por actividad económica las que mejores resultados presentan son comercio y servicios de reparación (10,4%), comunicaciones (8%), transporte y almacenamiento (7,8%), manufactura (7,6%) y servicios producidos por el Gobierno General (7,6%). Dentro de la manufactura destaca la disminución en construcción de maquinarias y equipos (10,9%) y vehículos (3,1%)
De esta forma se tiene que la industria petrolera esta contraída, y sectores importantísimos en la generación de empleo como el de construcción y vehículos sufren una coyuntura muy dura, la pregunta es ¿qué tipo de crecimiento presenta la economía venezolana?, ¿es sostenible?
Los resultados evidencian que la "calidad" del crecimiento económico presentado deja muchas dudas principalmente por la situación de la industria petrolera que podría recuperarse a finales de año pero tal como está, deja al precio del crudo toda la responsabilidad del desempeño que se pueda obtener. Si bien es cierto esto siempre ha sido así, la preocupación se debe a que hoy la economía venezolana es más dependiente del petróleo. Las exportaciones petroleras representan aproximadamente 95% de las exportaciones totales de nuestra economía, ese número era más bajo hace quince años y si la industria petrolera no se recupera la podríamos pasar bastante mal cuando los precios del crudo disminuyan porque en algún momento retrocederán.
El gobierno debe explicarle al país ¿por qué hoy con precios del petróleo superiores a los presentados en el año 2008, la economía está creciendo menos?, la respuesta echa por la borda el contrabando que intentarán meter con aquello de "la economía se está diversificando, no ves como la actividad no petrolera está creciendo", el que esté pensando eso, no está leyendo la realidad económica venezolana con los lentes adecuados.
El resultado puede que sea "positivo" pero el análisis no deja de ser poco alentador, quien cante victoria con esto está equivocado, cifras de la firma econométrica revelan que el PIB per cápita durante los últimos 12 meses ha caído 0,9% y el consumo privado per cápita 1,4%. Nos movemos en una delgada franja en la que cualquier cosa puede pasar, esperemos que las cosas salgan bien pero de ese pabilo los venezolanos ya tenemos varios rollos.
Mi artículo de hoy lunes en el diario Notitarde,no dice nada extraordinario, sin embargo, hay que decirlo y discutirlo hasta el cansancio:
Esperar por el repuesto de un carro durante meses, no conseguir la marca del producto que deseas consumir y las fallas en el sistema eléctrico son sólo tres (3) ejemplos de lo deteriorada que está nuestra economía.
Venezuela se sitúa hoy entre los pocos países del mundo que practican el hostigamiento a la propiedad privada, absurdos controles de precios, un subsidio salvaje a la gasolina y nacionalizaciones masivas de empresas.
Estas prácticas tienen algo en común: quien las lleva a cabo, es decir, el Gobierno. Lo que termina dándole al sector público un rol preponderante en el "modelo económico" que se intenta desarrollar.
La actuación del sector público en la vida económica de una nación es algo discutible y no necesariamente malo per se, lo que genera dudas y muchas críticas es el tipo de actuación que desde el Gobierno se hace para "gestionar la economía" y para el caso venezolano en particular, dejan de ser actuaciones para convertirse en intervenciones de la economía que es algo completamente diferente.
Con esta sutil diferencia tenemos entonces un sector público que "siembra" para garantizar la seguridad agroalimentaria, ensambla vehículos, construye casas y vende carne, pollo entre otros alimentos.
Dirían muchos por allí: el Estado agricultor, el Estado ensamblador, el Estado constructor y pare usted de contar.
Ante este panorama, el espacio para el sector privado se reduce cada vez más y eso es fatal para la economía, digan lo que digan, eso es así. Los generadores de empleo en el mundo son los empresarios, no los Gobiernos.
La economía venezolana ha sido históricamente regulada, pero en los últimos cinco (5) años ha pasado a ser una economía reprimida sólo superada en la región por Cuba; esto coloca la discusión en otro nivel y debo afirmar que las diferencias entre la economía venezolana y cubana son abismales; sin embargo, eso es lo que dicen los datos sobre libertad económica que anualmente publica la fundación Heritage.
Esto último ratifica que no sirve de nada tener mucho petróleo si finalmente la economía no funciona debido a que las grandes distorsiones generadas por el Gobierno son cada vez mayores y el incentivo que el sector privado tiene para producir es cada vez menor.
Es falso y está completamente demostrado que las economías funcionen sólo con el sector público o sólo con el sector privado; hoy más que nunca se pone de manifiesto aquello de "tanto mercado como sea posible, tanto Estado como sea necesario" que tantas veces ha repetido el Comandante-Presidente y nunca ha puesto en práctica. No se niega la actuación del sector público en la economía, lo que se critica es la forma en que en nuestro país se ha venido haciendo en los últimos diez (10) años.
Es imposible que la economía mejore si NO LA DEJAN FUNCIONAR; en la medida en que más intervenciones haga el Gobierno, mayores distorsiones se generarán, es algo automático, aquí no cuentan las buenas intenciones.
En economía no hay nada como un almuerzo gratis y la ley de las consecuencias no intencionales siempre estará presente en la medida en que el sector público intente tomar un rol que no le corresponde: el del Estado empresario.
Esto que no se discute en ninguna parte del mundo porque sencillamente es una discusión zanjada parecería ser la quintaesencia del discurso revolucionario.
El problema no es ideológico, para que la economía y el país progresen se necesita de trabajo y la conjugación de los mejores talentos en cada área, ésa es la fórmula, el futuro del país se perderá construyendo algo que la mitad del planeta desechó con la caída del muro de Berlín. No por casualidad los países que mejores resultados obtienen son los que tienen una economía sana. Zapatero a su zapato y en lugar de gritar "¡déjenlo trabajar"", yo propondría "¡déjenla funcionar!".
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (Inpc) registró una variación intermensual de 1, 4%, la misma que el mes pasado y la más baja en lo que va de año (esto en realidad no es para celebrar, pero eso es lo que dicen los datos). Con este número, la variación acumulada de la inflación para los cuatro (4) primeros meses del año es de 7,5%. El dato del mes de abril para este año es más bajo que el registrado en abril de 2010 (5,2%) y la variación acumulada es también más baja a la registrada en el mismo período para el año anterior (11,3%), sin embargo; es superior a las de Chile (3.2%) y Ecuador (2,41%) que son los países con datos disponibles de inflación para el mes de abril que conseguí al momento de escribir este artículo.
La variación anualizada-mes del año actual respecto al mismo mes del año anterior- de acuerdo a datos del BCV es la más baja desde que el índice comenzó a utilizarse: 22,9%,¿es este un buen dato?: si pero sigue siendo muy alto. De las trece (13) categorías que conforman el Inpc, ocho (8) mostraron una variación mayor al promedio del mes: Transporte (1,5%), esparcimiento y cultura (1,5%), restaurantes y hoteles (1,6%), vestido y calzado (1,8%), salud (1,8%), equipamiento del hogar (2,0%), bienes y servicios diversos (2,0%), bebidas alcohólicas y tabaco (3.0%). Los cinco (5) grupos restantes mostraron una variación menor al promedio del mes de abril: servicios de la vivienda (0,2%), servicios de educación (0,4%), comunicaciones (0,6%), alquiler de vivienda (0,9%), alimentos y bebidas no alcohólicas (1,0%), este último aumentó respecto al mes de marzo.
Respecto a las ciudades, tres (3) presentan variaciones mayores a la del promedio nacional: Caracas presenta la mayor variación acumulada en lo que va de año con 9,0%, seguida de San Cristóbal con 7,6% y Barcelona – Pto-LaCruz con 7.5%.Para Valencia la variación ha sido de 7,3%.
Como observan, los datos reflejan una desaceleración de la inflación, sin embargo; eso no quiere decir que la misma esté controlada, nada más lejos de eso. Nuestro país presenta en cuatro (4) meses la inflación que muchos países tendrán durante todo el año 2011, mucho de ellos latinoamericanos. En este sentido, es importante destacar que si la inflación este año cierra por debajo de la del año pasado no significa que la inflación haya sido derrotada, para ello, se necesita disciplina económica, cosa que a todas luces el actual gobierno no tiene.
Combatir la inflación pasa por repensar la estratégica económica, específicamente, la de los controles de precios, no por casualidad en las economías sin controles de precios, la inflación es baja. La inflación tampoco es un tema ideológico, como conversaba hace poco tiempo con un colega profesor. Aquí hay que dejar la irresponsabilidad de politizar los temas económicos y comenzar a hacer las cosas bien. Los criterios técnicos deben imponerse para las cosas que lo ameriten. Para los que crean que la inflación es un tema de especulación, piensen ¿por qué esta existe? y tengan siempre presente que sin regulaciones de precios como las nuestras muy probablemente el incentivo a la especulación estaría menos presente y también tengan claro que ha sido demostrado hasta el cansancio que los costos de las regulaciones generalmente son más elevados que los beneficios que estas generan. Esta historia de la inflación venezolana no va a cambiar hasta que no brille la sensatez en el gobierno, de lo contrario estaremos como los borrachitos: un paso pa´lante y tres pa´tras.
Esto, que aparentemente no deja de ser una "buena noticia" para los miles de trabajadores que laboran en los mencionados sectores, debe analizarse a la luz de la situación que viven los trabajadores de cada sector. Es así como todos estos aumentos resultan insuficientes porque los salarios no se aumentaban desde hace tres (3) años y adicionalmente todo indica que las deudas acumuladas en ese período no serán reconocidas por el Ejecutivo Nacional, es decir, dinero y tiempo perdidos. Bajo esta circunstancia, ¿el aumento salarial sigue siendo una "buena noticia"?
Respecto al salario mínimo es bueno aclarar que el monto del aumento era lo esperado por el mercado, entre 25 y 30%; el Ejecutivo se decantó por la primera opción, efectiva en dos partes, una en mayo y la otra en septiembre, lo que en conjunto hace que el aumento llegue a 26,5%. Este aumento en particular ha sido bastante criticado por la población debido a que es muy "poco para vivir", lo cual sin duda es cierto; sin embargo, el tema salarial es complejo y la solución no se reduce a aumentarlo por encima de la inflación para así "compensar" la caída del poder adquisitivo.
La indexación salarial trae más inflación y es por ello que así aumenten los salarios en porcentajes mayores al de la inflación, el salario nunca será suficiente. Una cosa es el salario nominal y otra muy diferente el poder de compra de ese salario. Queda claro que esto último se ha reducido en los últimos años por la creciente inflación que vivimos. Revisen el Índice de Remuneraciones del Sector Privado y del Sector Gobierno que publica el Banco Central de Venezuela y lo corroborarán. Datos de la firma Ecoanalítica arrojan que con el incremento del salario mínimo, la caída de la remuneración real estará por el orden del 6%.
En una economía inflacionaria como la venezolana, cualquier aumento de salarios se diluye en poco tiempo, ¿quiere decir esto que la solución es no aumentar los salarios?, obviamente que no, pero queda claro que aumentar y aumentar salarios sólo con el criterio de la inflación no es la vía para generar una política salarial que beneficie a los trabajadores. Como escribía hace pocos días un colega por las redes sociales: "La mejor política salarial es reducir la inflación". Por otra parte, añadiría que el tema de la productividad es importante para abordar el tema salarial, sin esto, cualquier política salarial está condenada al fracaso. De nada sirve tener salarios "elevados" si no se controla la inflación, que es uno de los pocos controles que benefician a la población.
En términos de salario mínimo, lamentablemente la gente se ha acostumbrado a recibir sus aumentos anualmente, viendo que no alcanzan para mucho, y sin embargo, muchos piensan que por "aumentar" el gobierno hace bien su trabajo. La historia sería muy diferente si los criterios y mecanismos de decisión para los aumentos salariales cambian definitivamente, por la vía que vamos todo indica que los aumentos que decreten nunca alcanzarán para fin de mes. Urge entonces una mejor forma de tratar el tema salarial que beneficie a los trabajadores tomando en cuenta a los empresarios. Estos últimos saldrán más golpeados por la modificación de la Ley de Alimentación más que por el aumento del salario mínimo decretado.
Lo imprescindible es aumentar el poder real de compra de los venezolanos y eso no se hace decretando aumento de salarios anualmente que coloquen el salario mínimo del país como "el más alto del continente", argumento que se cae por su propio peso. La distorsión cambiaria permite arrojar afirmaciones como ésa que no dejan de ser una tremendura estadística y un contrabando en el mundo de los argumentos serios.
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PD:disculpen la edición pero esa es el único tamaño que permite cuadrar el video dentro de los margenes.
Aquí podrán ver la versión con subtítulos en español.
La situación actual de la economía venezolana debería llamarnos a la reflexión, pues, en los últimos dos (2) años los precios del petróleo han sido favorables y sin embargo, la economía no ha mostrado síntomas de mejoría, esto es, no ha logrado crecer como en años anteriores. Esta particularidad, debe llamar la atención de aquellos que toman decisiones en el ámbito económico y financiero porque es un indicativo sobre la viabilidad del "modelo económico" que viene implementando el actual Gobierno.
Las previsiones de crecimiento económico para este año indican que se obtendrá una leve mejoría respecto a los años anteriores porque los precios del petróleo subirán más de lo esperado, principalmente por los conflicto del Medio Oriente. Esto que sin ninguna duda es una buena noticia, no debería alegrarnos del todo porque no indica algo nuevo para la economía venezolana. Esto significa que la economía crecerá porque los precios del petróleo serán altos, no porque la economía presente un mejor desempeño, esto es: un aumento de la productividad en el sector privado.
La idea de un precio del petróleo elevado, es sin duda, una excelente noticia para el país, sin embargo, la historia demuestra que poco ha servido para hacer de Venezuela un país de avanzada. Esto quiere decir que precios del petróleo favorables no significan una mejora sustancial en la calidad de vida de nuestros habitantes. Los ingresos petroleros pueden ser elevados y los gobiernos extremadamente malos, con lo cual, aquellos que estén pensando en una situación favorable para la economía venezolana después de 2012 porque existe la posibilidad de un nuevo gobierno y todo indica que hasta 2015 los precios del petróleo serán altos, deben analizar la situación del país en su justa medida. Es falso que por una situación favorable del mercado petrolero internacional, el próximo gobierno será mejor y tendrá una situación sencilla de afrontar. Eso debemos tenerlo todos claro.
Lo último indica que en nuestro país, los gobiernos malos existirán con precios del petróleo elevado o bajos. Esta variable lo que permite es profundizar o restringir el grado de populismo que los gobiernos imprimirán a su gestión, más allá de eso, la clase política venezolana ha demostrado ser bastante miope o poco sofisticada para llevar al país por la senda del desarrollo transformador.
Es una verdadera lástima que después de medio siglo de democracia e ingresos petroleros astronómicos, nuestro país sea lo que es hoy y atraviese por su peor etapa desde el punto de vista económico e institucional. Un país que llegó a ser el de mayor crecimiento económico en el mundo ahora tiene la mayor inflación del planeta. Venezuela ha pasado a ser un caso de estudio para los teóricos del crecimiento económico porque es relevante explicar: ¿cómo un país con tantas riquezas naturales presenta tantas anomalías en su economía? Y ¿cómo la economía venezolana ha llegado a tal nivel de deterioro en los últimos 35 años? Es vital hacerle entender a la clase política venezolana que la coyuntura del mercado petrolero internacional no es la única variable que debe ser tomada en cuenta para hacer nuevamente de este país un ejemplo a seguir. Eso depende de todos y cada uno de nosotros, sin embargo, el mayor peso lo tiene quien lleve las riendas del país.
Analizar los costos y beneficios del 12 de febrero como fecha para las primarias, pasa por establecer las razones por las cuales es conveniente para los partidos políticos, a pesar de que la ciudadanía pida a gritos que se hagan a finales de este año. Esto que para muchos es injustificable desde todo punto de vista, parecería tener una razón: el financiamiento, no necesariamente de la campaña, sino de los partidos políticos que es muy diferente. Todo indica que es más sencillo conseguir recursos financieros el próximo año que a finales de éste. Por otra parte, no todos los partidos tienen la misma fuente de financiamiento, de manera que la pelea es por el candidato y además por los recursos. Obviamente, el candidato es importante, pero en política lo que interesa es el poder, llegar y mantenerse es el objetivo y eso pasa por tener recursos; de lo contrario, están ponchaos. En este sentido, la decisión de las primarias fue en estricto sentido una decisión económica, entendida como una competencia entre grupos de presión para capturar rentas que en teoría deberían ir dirigidas a la campaña presidencial de 2012. Claro, esta decisión para mucha gente es "política", pero resulta que el costo de oportunidad para la dirigencia política de hacer las primarias este año es más elevado.
No deja de ser curioso que los beneficios de la fecha de las primarias lo capitalizan los partidos políticos y los costos son asumidos por la ciudadanía, porque con una gran mayoría de gente pidiendo primarias para este año, decidir que se realizarán el próximo es como para preguntar: ¿y entonces, a quién representan?, ¿a quién escuchan los partidos? No faltará quien diga inocentemente que la decisión fue tomada por la mayoría de los partidos y que esos partidos representan un gran porcentaje del voto opositor. Ese argumento es endeble, porque si de números se trata, pregunto: ¿un alto porcentaje de la militancia partidista está de acuerdo con las primarias en 2012?, es decir, ¿qué legitimidad tiene la decisión de la MUD?, ¿representa en realidad el sentir de la oposición?
No se trata de ir contra los partidos políticos, queda claro que sin ellos no existirá posibilidad alguna de triunfo en 2012; se trata más bien de analizar la forma como se hace "política" en el país que es mucho más importante. Vista desde la óptica de un ciudadano de a pie, la decisión de la MUD parecería la de la "cuentica" y el interés particular de los partidos políticos, no la del interés nacional que busca a toda costa un país mejor, ése es el punto. Muchos dirigentes de la oposición creen que están en 1998, cuando en realidad, el país es otro, pero los dirigentes en muchos casos son los mismos.
Nuestra discusión se inclinaba entonces a tratar de entender qué estaba detrás de una decisión tan aparentemente desatinada y concluimos que era un asunto de recursos y poder porque muchos factores de oposición pueden seguir con cuotas de poder aun perdiendo las elecciones presidenciales y de eso se trata: de un problema de sobrevivencia. ¡Vaya manera de hacer "política" y construir un país! En cualquier caso, eso es lo que hay y con eso se debe asumir el gran reto de comenzar a cambiar este país, eso sí, sin solidaridades automáticas. Esta dirigencia opositora tiene su última gran oportunidad de hacerse del poder en 2012; de lo contrario, sería necesario renovar sus cuadros. Esperemos entonces que el beneficio de la fecha de las primarias sea para todo el país y no sólo para la clase política que la decidió y sus costos asumidos por ésta, no por el país entero que en definitiva está en desacuerdo con esa "jugada" realizada por los "políticos" que al final de cuentas son los que saben de "política".
Mi artículo del pasado lunes, en el diario Notitarde:
Para evaluar la gestión tecnológica de una nación es necesario usar indicadores que permitan estimar la productividad innovadora de los países. Investigar sobre los procesos innovadores en Latinoamérica se hace necesario para entender la brecha existente entre esta región y el mundo desarrollado. La Dra. Rosa Morales y este servidor desarrollamos actualmente un proyecto de investigación financiado por el Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico de la Universidad de Carabobo (CDCH-UC) que estudia el estado del arte de la ciencia y tecnología en América Latina.
El proyecto consiste en generar una amplia base de datos para América Latina que permita comparar la productividad tecnológica de los países de la región. Para ello, se estudian los esfuerzos innovadores, medidos a través del gasto en ciencia y tecnología en proporción al Producto Interno Bruto de cada país y los resultados de estos esfuerzos innovadores, medido a través las patentes registradas en Estados Unidos de Norteamérica.
Resultados preliminares muestran que para el período 1995-2005 Venezuela no supera el 1% de su PIB en gasto destinado a la ciencia y la tecnología, mientras que Brasil es el país que más gasto en ciencia y tecnología de la región realiza superando el 1% de su PIB. Respecto a los resultados de los esfuerzos innovadores, se tiene que Venezuela es el tercer país de América Latina que más patentes registró durante el período 1990-2006 en la USPTO que es la Oficina de Patentes de los Estados Unidos con 283, solo superada por México con 487 y Brasil con 954.
También se puede observar que en el caso venezolano el 82.69% de las patentes provienen del sector público, principalmente de INTEVEP, órgano asociado a PDVSA. Para Brasil y México ocurre todo lo contrario: el sector privado es el que más patentes logra registrar. Esto refleja que hay dos visiones de ver el tema de la productividad tecnológica.
Por otra parte, se tiene que el 45,21% de las patentes venezolanas provienen de la industria química y metalúrgica, resultado que parece lógico debido a la condición de país petrolero que presenta Venezuela. Luego viene la industria de operaciones y transporte con 23, 84%. El resto de los sectores industriales como necesidades humanas, textiles y papel, construcción, ingeniería mecánica y física presentan aportes menores al 10%. Este resultado es importante toda vez que se intente responder ¿hacia dónde debe ir dirigida la inversión en términos de ciencia y tecnología en el país? Un dato curioso es que el sector electricidad no aporta ninguna patente durante el período de estudio.
Pese a ser resultados muy gruesos, es decir, bastante preliminares es importante entender que la inversión en ciencia y tecnología es fundamental para el progreso de las sociedades. Una nación sin progreso tecnológico, sin inversión en investigación y desarrollo, por lo tanto sin generación de patentes, es una nación rezagada y con perspectivas bastante desfavorables de cara al futuro. Ser el tercer país que más patentes registró durante la década de los 90 en América Latina es en realidad una buena noticia, más si se compara con Brasil y México que son economías muchos más grandes que la venezolana, sin embargo, no podemos quedarnos solo con ese dato. Mucha agua ha corrido en los últimos años en materia de política científica y tecnológica en el país y no queda claro si ese resultado favorable se mantenga en el tiempo.
Lamentablemente en los últimos años se ha hablado mucho de lo “perjudicial” que son los derechos de propiedad intelectual y de la “exclusión” que estos generan, en realidad ese discurso hace más daño de lo que cualquiera de ustedes puede imaginar, sencillamente es algo que nadie en el mundo intentaría decir ni siquiera jugando porque debilitar la institución del derecho de propiedad intelectual es sencillamente acabar con el mundo de las grandes ideas que no por casualidad permiten el progreso de las sociedades y el desarrollo de los países.



