Economía del amor

A propósito del 14 de febrero, aquí conseguirán algo que tiene que ver como la economía trata el tema.

2 comentarios:

Ricardo Portillo dijo...

Estimado Prof. Sifontes, para complementar este Post, permitame referirle este link ( http://freakonomics.blogs.nytimes.com/2008/02/14/the-macroeconomics-of-love-a-valentines-day-analysis/ ) que aparece en Freakconomics y que muestra que el amor también está sujeto al análisis Macroeconómico. Es interesante observar como existe una correlación positiva (aunque baja)entre el sentimiento colectivo de la sociedad y el nivel de desarrollo (por lo menos medido por GDP). Este análisis, al mismo tiempo, me permite retomar un post del blog de Angel Alayón ( http://angel-alayon.com/2008/02/13/si-estas-triste-no-vayas-al-centro-comercial/ ), en el cual refiere como los estados de animo de las personas, especialmente la tristeza, nos hace tomar decisiones aparentemente no racionales desde el punto de vista económico, pero que van en favor de nuestro "bienestar", pero que termina afectando la Economía Agregada. Lo anterior demuestra el poder de la acción colectiva sobre la economía. Despues de leer ambos articulos, uno podría concluir que aquellos países donde aflora más el amor tendrán mejores tasas de crecimiento. En cambio en aquellos donde el sentimiento colectivo esté mas cerca a la tristeza, habrá mayores tasas de inflación. Entonces, vale la pena preguntarnos: en un entorno como el que tenemos hoy ¿cuál de ambos sentimientos es el que sentimos con mayor frecuencia? la respuesta, seguramente, está condicionando nuestro nivel de desarrollo económico actual y el futuro.

Angélica G. Rodríguez. dijo...

Muy bueno el análisis de la incertidumbre, el tiempo invertido como precio, de verdad que sí.

Sin embargo estuve leyendo algo acerca de cuánto dura el amor? Al parecer no mas de 4 años,http://www.tecnologiahechapalabra.com/salud/miscelanea/articulo.asp?i=2083

Recuerdo haber visto un programa en el cual explicaba el por qué de esto...

Es el tiempo suficiente para criar a un niño, es decir, los años mas díficiles y con mayor dependencia...
Es un plazo que no se cumple siempre, pero que al parecer la historia de la humanidad ha demostrado con hechos.