Recientemente se dieron a
conocer los resultados del Índice de Percepción de la Corrupción 2012, estudio
realizado desde 1995 por la organización
Transparencia Internacional. Esta medida posiblemente sea la mejor aproximación
que se tenga para cuantificar y así poder analizar el fenómeno de la corrupción
a nivel internacional.
El
índice mide la percepción de la corrupción en 176 países que clasifica a los
países en una escala del 0 al 100 y mientras más cercano al límite superior se
encuentre el país se percibe como más limpio ó menos corrupto. Para este año,
Dinamarca, Finlandia y Nueva Zelanda clasificaron en el primer lugar como los
países “más limpios” de la muestra con un puntaje de 90. En el último lugar se
clasificaron Afganistán, Corea del Norte y Somalia
con un puntaje de 8.
Como
lamentablemente ya es costumbre a Venezuela no le fue bien este año, se
clasificó en el puesto 165 con un puntaje de 19.Solo Irak, Turkmenistán,
Uzbekistán, Myanmar, Sudan y los tres países clasificados en la última
posición, mencionados anteriormente obtuvieron peores resultados que nuestro
país. En el contexto Americano, Venezuela clasificó de última entre 32 naciones
incluidas en el estudio. Canadá obtuvo la primera posición en la región seguida
de Barbados y EEUU.
Durante
los últimos años la percepción de la corrupción en nuestro país ha ido
empeorando, esto quiere decir que cada año se percibe mayor corrupción en el
país. Esto es una contradicción, toda vez que en el año 2003 se promulgó la ley
contra la corrupción. Los resultados muestran que después de la entrada en
vigencia de esta ley, la corrupción ha empeorado en el país.
La
corrupción no es nueva en el país, ha existido desde los inicios de la
República, es un tema cultural y económico. Nuestras raíces históricas y
legales facilitan los actos de corrupción, esto es, generan incentivos para cometerlos.
La
pregunta clave es si la corrupción en Venezuela es un problema de leyes o de
cumplimiento de las leyes. Existe una sutil diferencia y es que si tienes una
“buena ley” pero no se cumple, no estás haciendo nada. Lo otro es, si la ley es
mala, es decir, genera incentivos perversos para comportamientos oportunistas
no tiene sentido que se cumpla porque podrías estar cometiendo actos de
corrupción sin cometer ilegalidades.Institucionalmente nuestro país vive los
peores días de su historia democrática y tal vez los peores de su vida
republicana, hacer leyes no necesariamente sea la solución. Hacerlas cumplir
posiblemente sea un poco más efectivo.
Una
de las leyes claves para entender el tema de la corrupción en cualquier país es
la concerniente a las licitaciones públicas. De los incentivos que esta genere
y su cumplimiento, dependerá en buena parte que las reglas de contrataciones y
negociaciones en el sector público, sean transparentes. Muchas reformas
institucionales en países que quieren atacar el tema de la corrupción pasan por
revisar a profundidad el mecanismo de incentivos que
está
detrás de las licitaciones públicas. Analizar si el actual marco legal en torno
a las licitaciones en Venezuela requiere cambios es un primer e importante paso
de cara al tema de la corrupción. Para hacerlo se debe tener voluntad política,
entre otras cosas, porque cambiar las reglas de juego (en caso de ser
necesario) supondría sacar de su zona de confort a los principales
beneficiarios del actual marco legal.
Revisar los mecanismos de contrataciones públicas es
un primer paso, no el único. Debe quedar claro que este es un tema de
incentivos y por eso se convierte en un problema económico. No se trata de ser
un pan de Dios o de ser mala gente. Lo que no sabemos es si políticamente
existe la voluntad para hacer cambios importantes que permitan generar mejores
resultados en materia de corrupción, todo indica que no la hay. Finalmente, los
políticos también responden a incentivos y los principales afectados podrían
ser ellos.
El Banco Central de Venezuela dio a conocer los
resultados del Índice Nacional de Precios al Consumidor del mes de noviembre.
El resultado fue de 2,3 %, mayor al del mes anterior: 1,7% y superior al de
noviembre del año pasado. La variación anualizada se ubica en 18 %, inferior a la presentada en noviembre de 2011
que fue de 27,6%. En términos acumulados, la inflación para los primeros once
(11) meses del año se ubica en 16 %, la más baja para dicho período desde que
se calcula el INPC.
De
las trece (13) categorías que conforman el INPC, dos (2) mostraron una
variación mayor al promedio del mes: alimentos y bebidas no alcohólicas (32%) y bebidas
alcohólicas y tabaco (4,9%). El resto de agrupaciones presentan
variaciones menores o iguales a la del mes. Por
otra parte, cuatro (4) categorias se desaceleraron y nueve (9) registran un
comportamiento acelerado. Las que desaceleran son: Alquiler de vivienda (de
1,0% a 0,6%), salud (de 1,2% a 0,9%), servicios de educación (de 3,5% a 0,8%),
y servicios de la vivienda (de 0,1% a 0,0%). Las aceleraciones, se observan en:
Alimentos y bebidas no alcohólicas (de 2,6% a 3,2%), bebidas alcohólicas y
tabaco (de 2,0% a 4,9%), bienes y servicios diversos (de 0,8% a 1,4%), comunicaciones
(de 0,2% a 0,5%), esparcimiento y cultura (de 1,1% a 2,3%), equipamiento del
hogar (de 1,4% a 2,2%), restaurantes y hoteles (de 1,1% a 1,9%), transporte (de
1,1% a 1,7%) y vestido y calzado (de 0,7% a 2,3%).
Respecto
a las ciudades, seis (6) presentan una variación menor al promedio del mes: Caracas
(2,0%), Barquisimeto (1,8%), Maracaibo (2,2%) Maracay (2,2%), Mérida (1,9%) y
Valencia (2,2%). El resto de ciudades presentan variaciones mayores al promedio del mes. Dos (2) ciudades
mostraron desaceleración respecto al mes anterior: Barquisimeto (de 2,0% a
1,8%) y san Cristóbal (de 2,5% a 2,4%), en el resto de las ciudades los precios
se comportaron de manera acelerada respecto al mes de octubre. En términos
acumulados, la mayor inflación se registra en Maracay y Maturín con 17,7%,
superior a la acumulada a nivel nacional y la ciudad con menor inflación
acumulada es Barcelona-Pto.La cruz con 13,9%, menor a la acumulada a nivel
nacional.
Por
grupos, se tiene que bebidas alcohólicas y tabaco fue el que mayor variación
presentó con 4,9%. En términos anualizados y acumulados este grupo presenta la
mayor variación con 33,8% y 32% respectivamente, mientras que comunicaciones
presenta la menor variación anualizada y acumulada con 3,8% y 3,1%
respectivamente.
En cuanto a los vecinos de
la región se tiene que en Chile no publican todavía el resultado de la
inflación pero esperan cerrar el año en 2,5%. En Colombia fue de -0,14% para noviembre,
la anualizada es de 2,77% y la acumulada se ubica en 2,34%.Para Ecuador los
resultados arrojan 0,14% en noviembre, 4,77% la anualizada y 4,36% la
acumulada. En Perú fue de -0,14 % en octubre, la anualizada en 2,66% y la acumulada en 2,38%. En Costa Rica fue de
0,81% para el mes en curso y la acumulada alcanza 4,26%.En Bolivia, fue de
0,47% en el mes y la acumulada se ubica a 3,98%.
Como observan, la inflación
de Venezuela sigue siendo alta, por más que se ha desacelerado 9% con relación
al año pasado seguimos teniendo la mayor variación de precios de la región,
después de la Argentina que presenta serias dudas en sus mediciones. La
inflación de diciembre seguramente será muy parecida a la de noviembre, falta
ver cómo termina de comportarse el movimiento de mercancía en los puertos.
Posiblemente cierre el año en torno al 18%, sin duda, una desaceleración
importante, sin embargo, no cuenten con el próximo año suceda lo mismo. Con la
incertidumbre cambiaria que existe al día de hoy y las posibles soluciones que
todavía discuten, difícilmente la inflación disminuya. Si desde el gobierno
insisten en correr la arruga con la devaluación, veremos qué tanto impacta el
mercado paralelo de divisas al nivel de precios, interesante prueba. Como
siempre, los consumidores pagarán los platos rotos.
Para nadie es un secreto que
en la actualidad la situación económica del país es de completa incertidumbre.
Cada quien hace de “manager de tribuna” y genera análisis sobre lo que sería el
nuevo escenario cambiario. La realidad es que la política cambiaria del
gobierno colapso y ellos saben que es así.
Al día de hoy, lo que
reflejan los diferentes precios de la economía es incertidumbre y un cambio de
expectativas desfavorable a lo que se espera para el próximo año. La diferencia
en precios que se observa del mismo producto en diferentes tiendas revela que
algo no anda bien. Los comerciantes que desde siempre sabemos compran mercancía
a un tipo de cambio que no es el oficial, sacan sus cuentas y tienen sus dudas:
vendo hoy?, no vendo hoy y vendo el año que viene que seguramente devaluarán?,
compró mercancía hoy?, compró divisas hoy o el año que viene?.
El punto de la adquisición
de divisas es lo que genera toda la distorsión que se ha observado en el último
mes y medio. Los comerciantes y la gente en general podrá tener la disposición
de adquirir divisas, el problema está en que no se consiguen y al hacerse
escasas su precio sube. Lo que se vive en el país en materia cambiaria es la
consecuencia obligada de una política y un sistema que ya no funciona y es
parte del fracaso en materia económica de este gobierno.
Los casos de
electrodomésticos, línea blanca, tecnología y repuestos son los mejores
ejemplos del fracaso en materia cambiaría del gobierno. La cuenta es sencilla:
de no existir el control cambiario o de al menos haberlo flexibilizado, el tipo
de cambio real se ubicaría bastante por debajo de los niveles que observamos en
días recientes y los productos serán bastante más baratos de lo que son hoy, es
decir, con un tipo de cambio más alto que el oficial y apegado mucho más a la
realidad económica del país, los precios se comportarían de mejor manera.
Quieran o no, los
comerciantes responden a incentivos y en la medida que el control cambiario no
les responda sus demandas tendrán que acudir a un mercado completamente
distorsionado, que de no tomarse las medidas adecuadas, se distorsionará mucho
más. En la medida que se postergue la devaluación y el ajuste, la distorsión
cambiará crecerá y eso se reflejará en los precios.
Con la ausencia del Comandante
y del Ministro de Finanzas, el “Gabinete Económico” no puede hacer
absolutamente nada y todas las decisiones quedan paralizadas. No se espera una
decisión importante en materia cambiaria antes que finalice el año, sin
embargo, la discusión de las posibles soluciones tendría que darse y eso es lo
que posiblemente se frene con la ausencia del Presidente y del Ministro. Todo
indica que las soluciones que están en la mesa no solucionarán el problema de
fondo. Estamos en manos de un gobierno que tiene una papa caliente en las manos
y cree tener la solución al problema y de unos comerciantes que aprovechan la
distorsión generada por el propio gobierno, mientras tanto, la gente
desesperada compra porque cree que el mundo se acabará.
El escenario económico del
próximo año es complicado, no quiere decir esto que es una situación trágica y
el país colapsará, pero si será un año diferente en materia económica y todo
dependerá de las decisiones que tome el gobierno en esa materia. De mano de
ustedes queda convertir las amenazas y debilidades en oportunidades y
fortalezas.
Los resultados económicos
del tercer trimestre se dieron a conocer la semana pasada y de acuerdo a eso
todo está muy bien. El Producto interno bruto aumentó 5,2% respecto al tercer
trimestre del año pasado, de acuerdo a datos del BCV. En este sentido, el
sector privado de la economía presenta una variación de 5,7%, mientras que el
sector público creció en 3,4%.
Por actividad económica se
tiene que la actividad no petrolera creció 5,4%. Dentro de la actividad no
petrolera se observa que el comportamiento por sector fue el siguiente: instituciones
financieras y seguros (35,9%) construcción (12,0%), comercio y servicios de
reparación (9,8%), servicios
comunitarios (+7,8%) comunicaciones
(6,9%), producción de servicios del
Gobierno General (5,5%), Servicios inmobiliarios, empresariales y de alquiler (4,0%), transporte
y almacenamiento (3,5%), electricidad y agua (3,0%), manufactura (3,0%) y minería
(-9,1%). El sector construcción presenta un comportamiento importante de
destacar porque es el sector público quien lo impulsa. De acuerdo a la nota del
BCV: “esta actividad mantiene el ritmo de crecimiento significativo
iniciado a partir del tercer trimestre de 2011, como consecuencia de la mayor
demanda de obras residenciales y no residenciales por parte del sector público
(18,8%), tanto del Gobierno general (24,7%) como de las empresas públicas
petroleras (28,6%)”, léase GRAN MISION
VIVIENDA VENEZUELA. Yo
preguntaría, ¿Qué muestran las cifras del sector privado en materia de
construcción?
Por su parte, la actividad
petrolera creció 1,1% respecto al tercer trimestre del año anterior y si lo
comparamos con el trimestre inmediato anterior se contrajo 4,1%. Un resultado
como este con un precio del petróleo elevado y estable genera muchas dudas
respecto a la salud del “principal motor” de la economía.
Si bien es cierto, el PIB no
petrolero creció más que el petrolero, la preocupación se presenta cuando
observamos que el sector público tiene una presencia importante en las
diferentes actividades del PIB no petrolero. No se trata de satanizar al sector
público sino de entender hasta que punto y en qué medida, el sector público
puede impulsar un modelo de crecimiento sostenible, toda vez que dependemos del
petróleo. Es cierto que los datos reflejan un mayor crecimiento del sector
privado, así tiene que ser, sin embargo, la brecha se ha ido reduciendo y el
sector público tiene mayor presencia y representa un mayor porcentaje dentro
del crecimiento total de la economía. Así se tiene que para el año pasado el
sector público creció 5,3% y el privado 3,3%.
Con mayor presencia del
sector público en las actividades económicas y un sector petrolero creciendo a
niveles que no se alinean con la realidad del mercado petrolero internacional,
el horizonte no es alentador. No me cansaré de repetirlo: con precios del
petróleo más bajos, la economía venezolana creció a tasas mayores en años
recientes. Esto quiere decir que un precio del crudo elevado, en las actuales
circunstancias, no garantiza un mejor crecimiento económico.
Si a eso añadimos todas las
restricciones que tiene el sector privado, principalmente la situación del
mercado cambiario en la actualidad, las perspectivas no son positivas para el
último trimestre del año, muy probablemente la economía de desacelere como
reseñan varios reportes internacionales. En efecto es lo que ha venido ocurriendo
trimestre a trimestre durante este año. La economía crece pero con menor
fuerza.
Es positivo que la economía
crezca?, Sí. Es positivo que el sector petrolero crezca a esos niveles?, No
tanto. Es positivo que el sector no petrolero crezca? Por supuesto que sí, eso
es lo que tendría que ocurrir pero con una mayor presencia del sector privado. Respecto
al segundo trimestre, el sector privado se desacelero y el público se aceleró. La
situación de la manufactura es para destacar: de las que menos creció. Estamos
generando más distribuidores que productores. Ustedes me dirán….
Venezuela
no es solo el país con la segunda mayor inflación del continente, después de
Argentina, también es el que menos facilidades para hacer negocios ofrece. Así lo revela el reporte “Doing
Business 2013: Smarter Regulations for Small and Medium-Size Enterprises”
elaborado por el Banco Mundial.
El
estudio se realizó en 185 economías y está compuesto por 10 indicadores que miden: la facilidad para
abrir una empresa, el manejo de los permisos para la construcción, la obtención de electricidad, el registro de la propiedad, la obtención de créditos, la protección a
las inversiones, el pago de impuestos, el comercio internacional, el
cumplimiento de contratos y “resolución de insolvencia”.
Los resultados muestran que
nuestro país se ubicó en el puesto 180 entre 185 países, desmejorando una posición
respecto al año pasado. Para cada uno de los indicadores se tiene que:
en las facilidades para abrir una empresa se ubica en
el puesto 152, en el manejo de los permisos para la construcción en el puesto 109,
en la obtención de electricidad en el puesto 160, para el registro de la
propiedad de 90, en obtención de créditos
de 159, en la protección a las inversiones de 181, en el pago de
impuestos de 185, en comercio internacional 166, en el cumplimiento de
contratos de 80 y para resolver una insolvencia de 163.
Como señalé anteriormente
Venezuela obtiene el último lugar en todo el continente de las 33 economías de
la región que forman parte del estudio. A nivel regional ocupamos el último
lugar en obtención de electricidad, pago de impuestos y comercio internacional.
Esto quiere decir que el país con mayores complicaciones para pagar impuestos,
gestionar el comercio internacional y obtener permisos para una conexión eléctrica es Venezuela. En
la protección a las inversiones estamos de penúltimos y en las facilidades para
obtener créditos y resolver insolvencias nos ubicamos en el puesto 30.Haití y
Bolivia obtienen mejores resultados que nuestro país. El país de Latinoamérica
mejor ubicado es Chile en el puesto 37, seguido por Puerto Rico y Perú
respectivamente.
Por debajo de nuestro país solo
se ubican: República Democrática del Congo, Eritrea, República del Congo, Chad
y República Central Africana. Aparte de estos países, en cualquier otra nación
del mundo es más sencillo emprender un negocio que en Venezuela. Esto podría
explicar (en parte) la existencia de tanta informalidad y sub empleo en nuestro
país. Las trabas legales desincentivan la formalización de emprendimientos y
cada vez es más caro contratar personal: un cocktail peligroso.
Lamentablemente los resultados
del reporte no impresionen a mucha gente, ya estamos acostumbrados a quedar
detrás de la ambulancia en cualquier medición de calidad institucional que se
hace a nivel internacional. Cada vez nos acostumbramos más a vivir en un país
con rezagos económicos, institucionales y sociales muy importantes,
posiblemente los mayores del mundo en los últimos 10 años. No se trata de si el
venezolano tiene el último modelo de telefonía inteligente del mercado, se
trata de cómo vivimos y del tipo de economía que se ha venido desarrollando en
los últimos años. En la última década se profundizaron los peores elementos de
un sistema de incentivos perverso basado en la renta petrolera. Cada vez somos
menos productivos y consumimos más y más.
Nuestro país tiene todas las
condiciones para ser un líder regional, al menos, en determinados sectores, sin
embargo, todo indica que no lo seremos si seguimos por el camino que vamos. De
ser una referencial mundial en los años 60 nos hemos convertido en el ejemplo
para explicar todo lo que no se debe hacer en materia económica. En un período
de 35 años nos convertimos en una paradoja de país y en los últimos 10 en un
ejemplo de involución. La verdad es que Venezuela debería atraer muchas
inversiones y ocupar mejores posiciones en el contexto económico internacional.
Nadie puede conformarse con el país que tenemos, sería irresponsable.
El Banco Central de Venezuela dio a conocer los
resultados del Índice Nacional de Precios al Consumidor del mes de octubre. El
resultado fue de 1,7 %, mayor al del mes anterior: 1,6% e inferior al de
octubre del año pasado. La variación anualizada se ubica en 17,9%, inferior a la presentada en octubre de 2011
que fue de 26,9%. La variación anualizada para octubre de este año representa
la variación más baja desde que se calcula el índice a nivel nacional. En
términos acumulados, la inflación para los primeros diez (10) meses del año se
ubica en 13,4%, la más baja para dicho período desde que se calcula el INPC.
De
las trece (13) categorías que conforman el INPC, tres (3) mostraron una
variación mayor al promedio del mes: alimentos y bebidas no alcohólicas (2,6%), bebidas
alcohólicas y tabaco (2,0%) y servicios de educación (de 3,5%). El
resto de agrupaciones presentan variaciones menores a la del mes. Por otra parte, siete (7) categorias se desaceleraron,
cinco (5) registran un comportamiento acelerado y una (1) mantienen el mismo
comportamiento respecto al mes de agosto.Las que desaceleran son: bienes y
servicios diveros (de 0,9% a 0,8%), comunicaciones (de 0,5% a 0,2%), restaurantes
y hoteles (de 1,9% a 1,9%), servicios de
la vivienda excepto telefono (de 0,2% a 0,1%), servicios de educación (de 4,4%
a 3,5%), transporte (de 1,6% a 1,1%) y vestido y calzado (de 0,8% a 0,7%). Las
aceleraciones,corresponden a: alimentos y bebidas no alcohólicas (de 1,9% a 2,6%),
bebidas alcohólicas y tabaco (de 1,7% a 2,0%), equipamiento del hogar ( de 0,9%
a 1.4%), esparcimiento y cultura (de 0,6% a 1,1%), salud (de 1,1% a
1,2%),mientras que alquiler de vivienda se
mantuvo en 1,0%.
Respecto
a las ciudades, cinco (5) presentan una variación mayor al promedio del mes: Barcelona-Pto.La
cruz (2,0%), Barquisimeto (2,0%), Maturín (1,8%), San Cristóbal (2,5%) y
Valencia (1,8%). El resto de ciudades presentan variaciones menores o iguales al promedio del mes. Tras ciudades
mostraron desaceleración respecto al mes anterior: Caracas (de 1,9% a 1,7%), Ciudad
Guayana (de 1,8% a 1,7%) y Mérida (de 1,5% a 1,3%), en el resto de las ciudades
los precios se comportaron de manera acelerada respecto al mes de septiembre. En
términos acumulados, la mayor inflación se registra en Maracay con 15,1%,
superior a la acumulada a nivel nacional y la ciudad con menor inflación
acumulada es Barcelona-Pto.La cruz con 11,1%, menor a la acumulada a nivel nacional.
Por
grupos, se tiene que servicios de educación fue el que mayor variación presentó
por segundo mes consecutivo con 3,5%. En términos anualizados este grupo
presenta la cuarta mayor variación con 21,8%. En términos acumulados, presenta
la segunda mayor variación con 19,9%. El grupo con mayor variación anualizada y
acumulada es bebidas alcohólicas y tabaco con 32,8% y 25,8% respectivamente,
mientras que comunicaciones presenta la menor variación anualizada y acumulada
con 3,3% y 2,5% respectivamente.
En cuanto a los vecinos de
la región se tiene que en Chile la inflación de octubre fue de 0.6% y la
anualizada se ubica en 2,9%. En Colombia fue de 1,16% para octubre, la
anualizada es de 3,06% y la acumulada se ubica en 2,48%.Para Ecuador los
resultados arrojan 0,09% en octubre, 4,94% la anualizada y 4,21% la acumulada.
En Perú fue de -0,10 % en octubre, la anualizada en 3,25% y la acumulada en 2,55%.
Seguimos teniendo una
inflación alta, mayor a la de nuestros pocos socios comerciales. Sin duda, este
año se ha desacelerado pero nada indica que esta desaceleración sea sostenible
y saludable para la economía. De cara al próximo año queda por ver el efecto de
una posible devaluación y el impacto de profundizar los controles de precios.
La ley de costos no podrá aportar mucho más en el mediano y largo plazo, quien
lo crea se equivoca. Así como seguimos teniendo junto a Argentina la inflación
más alta de la región, tenemos inconvenientes en el “clima de negocios”, de eso
hablaremos la próxima semana.
Como es costumbre en esta
época del año, se discute la Ley de Presupuesto para el Ejercicio Fiscal del
año siguiente, es decir, el presupuesto de la nación. Lo de este año no deja de
llamar la atención, a pesar de saberlo, siempre impresiona la ligereza e
irresponsabilidad con la que desde este gobierno elaboran el presupuesto y esta
crítica no tiene que ver en absoluto con los técnicos que trabajan en los
diferentes Ministerios, hacia ellos mi consideración porque tener que
justificar cosas que a todas luces son injustificables es un sacrificio muy
grande.
Para el próximo año
las premisas macroeconómicas del presupuesto son las siguientes: una tasa de
crecimiento real del PIB de 6 %, una tasa de inflación anualizada entre 14 y
16%, un tipo de cambio de 4,30 Bs/$ y precio promedio de exportación de la cesta petrolera de 55
$/barril. Basado en estas premisas desde el gobierno realizarán acciones “encauzadas principalmente a: Continuar con
los programas de inversión a través de las Grandes Misiones: Vivienda, Agro
Venezuela, Saber y Trabajo, con las que se prevé mantener el dinamismo del
aparato productivo” e “Impulsar el desarrollo y fortalecimiento del modelo de producción
endógeno, constituido fundamentalmente por las empresas de producción social,
unidades productivas familiares, cooperativas y demás formas de organización
socio productivas que se constituyan en el seno de la comunidad, como entidades
económicas dedicadas a la producción de bienes y servicios con criterios de
planificación participativa y protagónica”, modernidad pura y dura, esta es
nuestra visión de desarrollo, ¿qué tal?
Las premisas son muy cuestionables,
veamos ¿por qué?: ninguna proyección que haya visto para el próximo año da a
Venezuela una tasa de crecimiento de 6% y ya la mayoría de organismos
internacionales las han hecho públicas, eso no quiere decir que exista alguna
pero el consenso es que la economía venezolana no crecerá más de 5% en el mejor
de los casos. Respecto a la inflación es cuesta arriba creer que se podrá cumplir
esa meta si esperan seguir con los controles de precios, debemos recordar que
la inflación está “represada” y en su momento volverá al curso natural cuando
se aplican este tipo de políticas. El presupuesto no prevé devaluación, pues,
el presupuesto contempla el mismo tipo de cambio, algo que es difícil sostener
con un déficit fiscal como el que se presentará este año. Si bien es cierto, la
cesta petrolera podría mantenerse estable en torno a los 100$/barril para el
próximo año, eso no garantiza que se pueda hacer frente al hueco fiscal que
dejará este año. El precio de exportación de la cesta petrolera está
deliberadamente subestimado, el promedio de los últimos cinco (5) años permite
establecer un precio superior a 55$/barril y así canalizar mayores recursos
hacia las regiones. Adicionalmente, comparto una pregunta realizada por el
profesor Leonardo Vera de la UCV en su análisis sobre el presupuesto: ¿Cómo es que con un ajuste nominal del gasto público del 20%,
el PIB crece 6%?
Con unas premisas tan fácilmente
desmontables no es exagerado afirmar que el ejercicio de presupuesto 2013 es un
saludo a la bandera, lo que reafirma la poca capacidad institucional que
tenemos en el país. Ver a los diputados del PSUV justificar semejante triquiñuela no tiene precio.
En materias claves, se encuentra
que el presupuesto del Ministerio para la educación universitaria representa el
4,7% del presupuesto total y 1% del PIB. El de ciencia, tecnología e innovación
0,7% del total y 0,1% del PIB. El de salud 6,2% del total y 1,3% del PIB. El de
vivienda y hábitat 0,7% del total y 0,2% del total. Revisen cual es el promedio
internacional que se dedica en estas áreas y verán como lo del presupuesto
nacional es una “mamadera de gallo”. Nadie le ha hecho más daño a la economía
nacional en la era democrática de nuestro país que el Dr. Jorge Giordani,
acuérdense de esto.
En la última semana y media
he estado desconectado de la realidad del país, tomándome lo que creo es un
merecido descanso. Hacía falta salir un poco de la rutina y pasar el guayabo
electoral en sana paz, viviendo otro ambiente y colocando cada cosa en su
lugar.
Una de las principales cosas
que me ha llamado la atención del lugar en el que he estado en los últimos días
es la “dinámica ciudadana” que
permite entender por qué unos países están muy bien y otros muy mal. Es un lujo
ver como una sociedad puede crear un valor en torno a la ciudadanía responsable
y el apego a la norma, es decir, generar reglas de juego que sean estables.
Esto es algo que lamentablemente en nuestro país es inexistente. Siempre he
pensado, que si, como sociedad hemos sido incapaces de hacer que la gente
respete un semáforo, mucho menos se aliviará la pobreza ni seremos potencia de
absolutamente nada.
Es increíble ver como en
términos generales la gente se comporta adecuadamente y como las normas se
cumplen. Leer que la consigna de la policía de una ciudad es: “cortesía, profesionalismo y respeto” y
que en efecto se comporta de esa manera es algo que no deja de impresionarme.
Cuando observas ese tipo de detalles, automáticamente piensas ¿qué estaremos
haciendo mal? Luego, cuando ves venezolanos comportándose de manera ejemplar,
inmediatamente dices ¿por qué aquí sí y en Venezuela no?.Responder esta última
pregunta es clave para entender el problema instititucional que vive Venezuela
desde hace muchos años pero que se ha profundizado en la última década y que
tiene consecuencias económicas, políticas y sociales importantísimas para el
país.
No se trata de despreciar el
apego a la norma y dársela de vivo porque así me ve mejor la gente, más bien,
tiene que ver con el hecho de rechazar ese tipo de comportamiento y generar un
valor en torno a cumplir con lo establecido. El lamentable problema que vive el
país en la actualidad no se resuelve a partir de las buenas intenciones, las instituciones
no funcionan y se espera que por obra y gracia del Espíritu Santo, de la noche
a la mañana el país sea otro.
Entender que los hábitos,
costumbres y tradiciones moldean nuestra estructura institucional es un paso
que permitiría entender mejor el problema en el que estamos metidos. No todo se
reduce a lo electoral porque de nada sirve cambiar el pésimo pero popular gobierno
que tenemos si no se entiende que cambiar el país necesita del esfuerzo de
todos y parte de eso pasa por llegar a un acuerdo mínimo de convivencia y de
respeto hacia el otro, esto es: “tú me
reconoces, yo te reconozco, tú me respetas, yo te respeto”.
Conseguir ejemplos de países
con instituciones fuertes y de calidad hace pensar que no todo está perdido,
sin embargo, el camino es largo y muy duro si de verdad se quiere salir del
estancamiento en el que estamos. Lo que vive hoy nuestro país es algo que debe
hacer reflexionar a todos aquellos interesados por mejorar la situación actual
de la sociedad venezolana. No se trata solo de criticar y quejarse, la idea es
proponer y discutir ideas para así configurar el país que necesitamos y
queremos.
Queda claro que los países
que hoy son referencia en el mundo lo han logrado porque sus instituciones
funcionan y existen los incentivos necesarios para que un sistema de pesos y
contrapesos permita balancear los excesos de unos y las debilidades de otros.
Estos días de descanso han
servido para reflexionar sobre lo bueno que podríamos llegar a ser y lo mal que
estamos como sociedad. Es importante tener claro que los gobiernos tienen sus
responsabilidades pero los ciudadanos también tienen las suyas y hasta que cada
uno no se encargue de cumplir con sus deberes y reivindicar sus derechos, allá
lo harán mejor y aquí nosotros estaremos estancados.
Hace aproximadamente un mes se anunció el Premio
en Ciencias Económicas en honor a Alfred Nobel para el año 2012, lo que
comúnmente llamamos el “nobel de economía”. Este año los ganadores son los
norteamericanos Alvin E. Roth y Lloyd S. Shapley por sus contribuciones en la “asignación de recursos y diseño de mercados”. Teóricamente los problemas de asignación de
recursos los resuelve el mercado a través del sistema de precios, por eso, se
afirma que el mercado asigna recursos eficientemente, sin embargo, esto no
siempre es así y el sistema de precio falla en su rol de asignar recursos. En
el documento publicado por la Academia Sueca explicando los aportes de los
autores se señala que “el premio de este
año abarca un marco teórico para el análisis de la asignación de recursos, así
como estudios empíricos para el rediseño
de las instituciones del mundo real como por ejemplo el mercado laboral y los procedimientos de
admisión a las escuelas públicas.”
Los aportes de Roth y
Shapley son herramientas para el rediseño institucional una vez que el mercado
presenta fallas para asignar recursos. Se trataría de diseñar mercados de la
mejor manera posible para que así puedan darse asignaciones eficientes de
recursos. Para lograr realizar sus aportes teóricos y empíricos, los autores utilizaron
la denominada teoría de juegos, una herramienta matemática creada en los años
40 y que se ha hecho muy popular en economía para estudiar el comportamiento
estratégico de los agentes, como por ejemplo, “la guerra de precios”. Es tan utilizada en la disciplina económica
que de acuerdo a mi cuenta, esta sería la cuarta vez en la que se premia
directamente la teoría de juegos como área estudio en problemas económicos. En
1994 el premio fue para John Harsanyi, John Nash y Reinhard Selten por sus
aportes al “análisis de equilibrio en la
teoría de juegos no-cooperativa”. En 2005, lo ganaron Robert Aumann y
Thomas Schelling por sus
aportes en “la comprensión del conflicto
y la cooperación mediante el análisis de la teoría de juegos". En 2007 Leonid Hurwicz, Eric Maskin y Roger
Myerson se hicieron merecedores del premio por “sentar las bases de la teoría del diseño de mecanismos” y este año
Roth y Shapley.
El Nobel de este año corrobora lo que el Profesor Kamal
Romero(@kamromero) de la Universidad Rey Juan Carlos en Madrid me comentó el
día que anunciaron el premio:“cuesta
encontrar un área de teoría económica en la cual no haya un elemento de teoría
de juegos”. En la actualidad la teoría de juegos es de las herramientas más
utilizadas para construir modelos y teorías que permitan explicar
comportamientos económicos. La teoría de juegos no es economía es matemática,
una herramienta muy utilizada en economía pero también en ciencias políticas,
sociología, biología y otras ciencias sociales.
El trabajo de Roth ha sido aplicado al mercado laboral de
cuidados médicos y salud en Estado Unidos, entre ellos, en gastroenterología,
cirugías ortopédicas y donación de riñones. También para el caso de los
procesos de admisión en las escuelas públicas y el comercio electrónico. No en
vano, Roth cuando fue entrevistado desde Suecia por el anuncio del premio dijo
que en efecto, “la economía es sobre el
mundo real”.
La obra de Shapley posiblemente sea de corte más teórico pero
no por ello menos importante, para los académicos que se dedican a la teoría de
juegos el premio para él este año es más que merecido. Tanto así que Robert
Aumann en su discurso Nobel en el año 2005 lo considero como el más grande
teórico de juegos de todos los tiempos. Sí, un premio Nobel diciéndole a
alguien que no lo es “eres mejor que yo”, la verdad eso no es cualquier cosa y
cinco años después la frase de Aumann parece hacer justicia con su trayectoria
intelectual y académica.
El anuncio de este año a muchos los agarró por sorpresa
debido a que la teoría de jugos había sido reconocida recientemente, sin
embargo, los trabajos de Roth y Shapley sin ninguna duda merecen el premio que
les será entregado en diciembre.
El Banco Central de Venezuela dio a conocer los
resultados del Índice Nacional de Precios al Consumidor del mes de septiembre y
por lo tanto del tercer trimestre del año. El resultado fue de 1,6 %, mayor al
del mes anterior: 1,1% e igual a la de agosto del año pasado. La variación
anualizada se ubica en 18,0%, inferior a
la presentada en septiembre de 2011 que fue de 26,5%. En términos trimestrales,
la variación fue de 3,7%, inferior a la del trimestre anterior, 3,8% y a la del
tercer trimestre del año pasado, 6,6%. La variación anualizada para septiembre
de este año representa la variación más baja desde que se calcula el índice a
nivel nacional. En términos acumulados, la inflación para los primeros nueve (9)
meses del año se ubica en 11,5%, la más baja para dicho período desde que se
calcula el INPC.
De
las trece (13) categorías que conforman el INPC, cuatro (4) mostraron una
variación mayor al promedio del mes: alimentos y bebidas no alcohólicas (1,9%), bebidas
alcohólicas y tabaco (1,7%), restaurantes y hoteles (1,9%) y, servicios de educación
(de 4,4%). El resto de agrupaciones presentan variaciones menores o
iguales a la del mes. Por otra parte, cinco (5)
categorias se desaceleraron, siete (7) registran un comportamiento acelerado y una
(1) mantienen el mismo comportamiento respecto al mes de agosto.Las que
desaceleran son: bebidas alcohólicas y tabaco (de 4,9% a 1,7%), bienes y servicios
diveros (de 1,0% a 0,9%), esparcimiento y cultura (de 2,7% a 0,6%), salud (de
1,2% a 1,1%) y transporte (de 1,7% a 1,6%). Las aceleraciones,corresponden a: alimentos
y bebidas no alcohólicas (de 0,5% a 1,9%), alquiler de vivienda (de 0,7% a 1,0%),
comunicaciones (de 0,4% a 0,5%), equipamiento del hogar ( de 0,5% a 0.9%), restaurantes y hoteles (de 1,3% a 1,9%), servicios
de educación (de 0,8% a 4,4%), servicios de la vivienda excepto telefono (de 0,1,%
a 0,2%).Por su parte vestido y calzado se antuvo en 0,8%.
Respecto
a las ciudades, tres (3) presentan una variación mayor al promedio del mes: Caracas
(1,9%), Ciudad Guayana (1,8%) y San Cristóbal (1,7%). El resto de ciudades
presentan variaciones menores al promedio del mes. Es importante destacar que
todas las ciudades mostraron aceleración
respecto al mes de agosto, siendo caracas la de mayor variación y Barquisimeto
la de menor con 1,3%.En términos acumulados, la mayor inflación se registra en
Maracay con 13,2%, superior a la acumulada a nivel nacional y la ciudad con
menor inflación acumulada es Barcelona-Pto.La cruz con 8,9%, menor a la
acumulada a nivel nacional.
Por
grupos, se tiene que servicios de educación fue el que mayor variación presentó
con 4,4%. En términos anualizados este grupo presenta la cuarta mayor variación
con 21,3%. En términos acumulados, también presenta
la cuarta mayor variación en lo que va de año con 15,9%. El grupo con mayor
variación anualizada y acumulada es bebidas alcohólicas y tabaco con 32,2% y
23,3% respectivamente, mientras que comunicaciones presenta la menor variación
anualizada y acumulada con 2,3% y 3,7% respectivamente.
En cuanto a los vecinos de
la región se tiene que en Chile la inflación de septiembre fue de 0.8% (mayor a
lo esperado) y la anualizada se ubica en 2,8%. En Colombia la anualizada es de
3,04% y la acumulada se ubica en 2,32%.Para Ecuador los resultados arrojan 1,12%
en septiembre, 5,22% la anualizada y 4,12% la acumulada. En Perú fue de 0,48 %
en septiembre, la anualizada en 3,74% y la acumulada en 2,66%.
Todo indica que el impulso
de la inflación durante el mes de septiembre se debió al incremento del gasto
público para la campaña electoral. Posiblemente la inflación cierre con un
número menor a la del año pasado pero nada indica que disminuirá
sustancialmente y que sea sostenible en el mediano plazo. La inflación se está
“represando” y en cualquier momento volverá a su nivel. Nuestros vecinos de la
región tienen metas de inflación de un dígito y se preocupan cuando no cubren
la expectativa del mes. Aquí estamos lejos todavía.
Un reciente informe del
Fondo Monetario Internacional (FMI) revela que las reservas de oro de Venezuela
cayeron en agosto de 365,8 toneladas a 362,05 toneladas, mientras que países
como Paraguay y Corea del Sur incrementaron sus posiciones en oro. En lo que va
de año las reservas de oro de Venezuela han caído 10,92 toneladas. El Consejo
Mundial del Oro no registra la caída del mes de agosto, los datos disponibles
de esta organización están hasta el segundo trimestre del año 2012, sin
embargo, si reportan una caída del tercer trimestre del año 2011 al segundo
trimestre del año 2012 en 7,15 toneladas. En dicho período, Venezuela es el
país que mayor descenso de sus reservas en oro presenta: República Checa las
disminuyó en 0,19 toneladas, Alemania en 5,41 toneladas, Sri Lanka en 3,41
toneladas y Taiwan en 0,93 toneladas. Estos son los únicos países que
disminuyeron sus reservas en oro durante dicho período, el resto, las aumentó o
las dejó igual.
De acuerdo al Consejo
Mundial del Oro, para septiembre de este año, Venezuela es el décimo quinto
(15) país del mundo con mayores reservas de oro. Las reservas de oro de nuestro
país representan el 68% del total de sus reservas internacionales, superado por
Portugal (90%), Grecia (82,1%), Estados Unidos de Norteamérica (75,4%),
Alemania (72,3%), Francia (71,7%) e Italia (71,2%). Lo que si reflejan las
cifras del Consejo Mundial del Oro es que durante los dos (2) primeros
trimestres del año el oro como porcentaje de las reservas totales ha disminuido
en 4,7%, solo superado por Ecuador y Suiza, cuyas reservas en oro han disminuido
7,4% y 5% respectivamente. Desde el año 2000 el porcentaje más bajo que el oro
ha representado de nuestras reservas internacionales es 17,1%, durante el
tercer trimestre de ese mismo año y el más elevado, 72,3% durante el primer
trimestre del año en curso. A partir del año 2009 se ve un aumento importante
del peso del oro dentro de nuestras reservas internacionales. Al día de hoy, el
oro como porcentaje de las reservas totales, representa el doble de lo que ha
representado en los últimos once (11) años, es decir, tiene un mayor peso en
las reservas internacionales.
Desde la firma Ecoanalitica
señalan que el nivel en el que se ubicó el oro monetario durante el mes de
agosto es similar al promedio de los últimos cinco (5) años y lo que
preocuparía respecto a las reservas internacionales es la poca disponibilidad
de reservas líquidas y que exista una disminución de reservas de casi 20%
interanual cuando el precio del petróleo se ha mantenido estable desde
septiembre de 2011.Un mayor porcentaje de oro en las reservas internacionales disminuye
la posibilidad de tener reservas líquidas, algo indispensable para desarrollar
el actual modelo económico del gobierno basado en importaciones.
Respecto al oro es
importante señalar que en un país con la actual coyuntura económica y política,
una disminución relativamente importante de la cantidad de oro, despierta
cualquier tipo de suspicacia. Los niveles de reservas líquidas se encuentran,
de acuerdo al último balance del BCV en 2 146 millones de doláres, de un total
de 25 mil 120 millones de dólares, es decir, solo 8,54% de las reservas
internacionales son líquidas. Con este escenario, la disminución de reservas en
oro hace pensar que hay una gran escasez de dólares y que los famosos y
cuantiosos recursos que desde el gobierno han dicho que tienen en diversos
fondos es pura ficción: no existen. Si bien es cierto, la venta del oro
monetario durante este año no represente un gran tema para la coyuntura que
vive el país, deja claro que algo está pasando con la administración de los
recursos y que estos no son tan cuantiosos como dicen desde el gobierno.
Amanecerá y veremos.
La respuesta a esta pregunta
es un contundente SI y la forma de lograrlo es cambiando el modelo, ni siquiera
el gobierno, sino el modelo. Ahora, que el actual gobierno no esté interesado
en cambiar la forma de gestionar la economía es otra cosa.
La economía venezolana
muestra los peores índices de calidad institucional de la región y en materia
macroeconómica su desempeño deja mucho que desear. Nuestro país en los últimos
treinta y cinco (35) años muestra uno de los peores resultados en materia
económica del mundo y en los últimos diez (10) esa dinámica se ha acentuado.
Si, ya sé que hay mucho dinero en la calle, que el venezolano come “más y mejor”
que hace veinte (20) años y que los pobres son “tomados en cuenta”, sin
embargo, ¿es esto suficiente?.
Los logros que muestra el
actual gobierno en materia social y económica son cuestionables,
principalmente, por el costo que estos han generado. Esto quiere decir que todo
lo “logrado” hasta ahora ha podido hacerse a un costo social y económico más
bajo. Un ejemplo de esto es el tema de las expropiaciones, no existe una
relación que permita establecer que las expropiaciones han disminuido la
pobreza o que los trabajadores de las empresas expropiadas están mejor después
que pasaron a manos del Estado. Existirá una que otra particularidad pero pensar
que esa es la vía para disminuir la pobreza es un insulto a la inteligencia de
la gente.
En nuestro país la rendición
de cuentas es un saludo a la bandera y por más tonto que suene es de vital
importancia que exista transparencia en la gestión pública. Lamentablemente, lo
que se ha hecho siempre es entregar una
“Memoria y Cuenta” en clave de acto social para que la ciudadanía crea que se
rinden cuentas. Desde hace mucho tiempo no vemos interpelaciones en el
Parlamento Nacional que exijan aclarar casos importantes del acontecer público.
En la Venezuela actual, parecería pecado exigir investigaciones que lleguen a
conclusiones que permitan responsabilizar a los culpables del desastre que
estamos viviendo como nación.
El manejo de la economía se
ha realizado con criterios de fidelidad a la causa política sin importar ningún
criterio técnico en la toma de decisiones. Así tenemos un control de cambio
draconiano y regulaciones de precios que no obtienen los resultados esperados
porque tienen fallas de origen.
Las expectativas que se
generan con un discurso tan agresivo por parte del gobierno son muy negativas
para la inversión en el país. La inversión extranjera directa ha disminuido a
niveles históricos en los últimos diez (10) años. Los grandes negocios se
garantizan en el sector petrolero, donde sin duda, le dan garantías a las
grandes empresas internacionales para que vengan a invertir. Mientras tanto,
Colombia y Perú ven como las inversiones crecen porque hacen las cosas
correctamente y muchas empresas prefieren ir a esos países que venir al
nuestro.
Paro petrolero aparte, el
sector muestra un desempeño errático y siendo este nuestro principal argumento
para generar riqueza, es urgente mejorar la productividad de la industria
petrolera nacional y eso se hace con inversiones, es la única forma. Es
completamente y absolutamente falso que por estar comprometido con un proyecto
político, en este caso, el revolucionario, la industria petrolera mejorará en
su desempeño. En términos técnicos nada puede demostrar semejante barbaridad.
El compromiso está en hacer cada vez mejor las cosas y ser más productivos; eso
se puede lograr independientemente de las ideas políticas de la gente que
trabaje en la industria.
Con el actual “modelo
económico” no vamos a ninguna parte, el dinero seguirá estando allí y unos
pocos aprovecharán su posición para tener acceso a privilegios. Se trata de
hacer una economía productiva con ideas viables en el mediano plazo que
permitan insertar a Venezuela en el contexto global, no solo del petróleo. El
país tiene potencial y ha llegado la hora de explotarlo. De lo contrario, lo
pagaremos muy caro.
Recientemente el Foro
Económico Mundial publicó los resultados del Reporte Global de Competitividad
2012-2013. Es un estudio que se hace anualmente y estudia doce (12) factores
que influyen en la productividad y competitividad de las naciones. Los factores
son: Instituciones, infraestructura, ambiente macroeconómico, salud y educación
primaria, educación superior, eficiencia en los mercados, eficiencia en el
mercado laboral, desarrollo del mercado financiero, preparación tecnológica,
tamaño del mercado, “sofisticación” de negocios e innovación.
Los resultados se establecen
por cada factor y luego se genera un índice general que permite clasificar a
los países de acuerdo a la puntuación obtenida. En este sentido el reporte
señala: “es importante tener en cuenta
que los factores no son independientes: se refuerzan mutuamente y una debilidad
en un área a menudo tiene un impacto negativo en los demás. Por ejemplo, una
fuerte capacidad de innovación difícilmente se logre sin una vida sana, bien
educada y con una fuerza de trabajo no capacitada y sin financiamiento
suficiente”.
Los resultados muestran que
Venezuela ocupa el puesto 126 entre 144 economías con un puntaje de 3,46 sobre
7 puntos, desmejorando dos (2) posiciones respecto al año anterior. El índice
global se conforma por 3 (tres) subindices a saber: el de requerimientos
básicos, el de factores que estimulan la eficiencia y los factores de
innovación. Respecto a los requerimientos básicos como instituciones,
infraestructura, ambiente macroeconómico y salud/educación primaria, Venezuela
se ubica en la posición 126. En términos de eficiencia de 117 y en innovación
de 135.
El país que lidera el
reporte es Suiza con 5,72 puntos sobre 7 posibles, le siguen Singapur,
Finlandia, Suecia y Holanda. Puerto Rico aparece en la posición 31 y Chile en
la 33, luego viene panamá en la 40 y Brasil en la 48. Países como Uganda,
Etiopia, Senegal, Nigeria, Camerún, Kenya, Ghana y Zambia son más competitivos
que Venezuela.En lo referente al factor institucional nuestro país se ubica en
la posición 144 (último), en infraestructura (120), en ambiente macroeconómico
(126) y salud/educación primaria (84).
Como observan los resultados
no son buenos, una vez más, salimos mal parados en los estudios internacionales
en los que nuestro país es evaluado. La competitividad es importante porque nos
ubica en el contexto global y nos compara con otras economías, muchas de ellas,
sin una gota de petróleo. Lograr un nivel de competitividad óptimo permite
posicionarnos internacionalmente y hacer a la economía venezolana más fuerte y una
referencia en determinados sectores. Como observamos, nada de eso está
ocurriendo y la realidad es que ni en el negocio petrolero-del cual vivimos-
somos productivos y competitivos. El avance logrado por Petrobras de Brasil y
Ecopetrol de Colombia en los últimos años lo corrobora.
Apuntar hacia sectores
estratégicos que tienen posibilidades reales de competir internacionalmente y lograr
una economía competitiva que permita la inserción en el mercado global, tiene
que ser el principal objetivo de cualquier gobierno. Lamentablemente en los
últimos diez (10) años se ha perdido mucho tiempo en discusiones ideológicas
que no hacen a la economía venezolana más competitiva y allí está el detalle:
necesitamos una economía productiva que permita fortalecer al sector privado
para generar empleos de calidad e incentive la innovación. Sin eso, es poco lo
que se puede lograr, por más petróleo que se tenga.
Para los que tienen como único argumento que estos
indicadores son capitalistas y neoliberales, me permito expresarles que si
nuestra economía no mejora y se hace cada vez menos productiva, no podrán
seguir discutiendo “sobre los cambios
profundos y trascendentales que vive
nuestro país con el cambio de modelo que vivimos” o corren o se encaraman
pero a este país hay que echarlo hacia adelante y eso se hace trabajando e
innovando, de lo contrario, no se podrá hacer absolutamente nada
El Banco Central de Venezuela dio a conocer los
resultados del Índice Nacional de Precios al Consumidor del mes de agosto. El
resultado fue de 1,1 %, mayor al del mes anterior: 1,0% y menor a la de agosto
del año pasado, 2,2%. La variación anualizada se ubica en 18,1%, inferior a la presentada en agosto de 2011 que
fue de 25,8%. La variación anualizada para agosto de este año representa la variación
más baja desde que se calcula el índice a nivel nacional. En términos
acumulados, la inflación para los primeros ocho (8) meses del año se ubica en 9,8%,
la más baja para dicho período desde que se calcula el INPC.
De
las trece (13) categorías que conforman el INPC, cinco (5) mostraron una
variación mayor al promedio del mes: bebidas alcohólicas y tabaco (4,9%), esparcimiento y cultura
(2,7%) restaurantes y hoteles (1,3%), salud (1,2%), transporte (1,7%). El
resto de agrupaciones presentan variaciones menores a la del mes. Por otra parte, cinco (5) categorias se desaceleraron,
seis (6) registran un comportamiento acelerado y dos (2) mantienen el mismo
comportamiento respecto al mes de julio.Los que desaceleran son: alquiler de
vivienda (de 1,0% a 0,7%), salud (de
1,6% a 1,2%), servicios de educación (de 2,9% a 0,8%), transporte (de 2,6% a
1,7%) y vestido y calzado (de 1,2% a 0,8%). Las aceleraciones,corresponden a: alimentos
y bebidas no alcohólicas (de 0,2% a 0,5%), bebidas alcohólicas y tabaco (de 2,2%
a 4,9%), comunicaciones (de 0,2% a 0,4%), esparcimiento y cultura (de 1,2% a
2,7%), restaurantes y hoteles (de 1,1% a 1,3%), servicios de la vivienda
excepto telefono (de (0,2,)% a 0,1%). Por su parte bienes y servicios diversos
se mantuvo en 1,0% y equipamiento del hogar en 0,5%.
Respecto
a las ciudades, cinco (5) presentan una variación mayor al promedio del mes: Barquisimeto
(1,2%), Ciudad Guayana (1,3%), Maracay (1,4%), Maturín (1,3%) y Valencia
(1,3%). Adicionalmente, seis (6) mostraron aceleración respecto al mes previo: Barquisimeto
(de 1,0 a 1,2%), Ciudad Guayana (de 1,1% a 1,3%), Mérida (de 0,7% a 0,9%),
Maturín (de 0,9 a 1,3%) resto nacional (de 1,0 a 1,1%) y Valencia (de 1,0 a
1,3%). Caracas y Maracaibo mantuvieron un comportamiento de 1,0% y el resto de
ciudades, presentaron un comportamiento desacelerado.
Por
grupos, se tiene que bebidas alcohólicas y
tabaco fue el que mayor variación presentó con 4,9%. En términos
anualizados este grupo es el que mayor variación presenta: 31,0%. En términos
acumulados, este grupo también presenta
la mayor variación en lo que va de año con 21,3%. El grupo con menor variación
anualizada y acumulada es comunicaciones
con 5,5% y 1,8% respectivamente.
En cuanto a los vecinos de
la región se tiene que en Chile se espera que la inflación en agosto sea de 0.3%. En
Colombia fue 0,04% para agosto, la anualizada es de 3,11% y la acumulada se
ubica en 2,03%.Para Ecuador los resultados arrojan 0,29% en agosto, 4,88% la
anualizada y 2,97% la acumulada. En Perú fue de 0,51% en agosto y 2,17% la
acumulada.
Todo indica que la inflación
se desacelera, lo importante es estudiar la razón de este comportamiento y
entender si se debe a razones que puedan ser sostenibles en el tiempo o algo
coyuntural. Los resultados de la región demuestran que seguimos teniendo la
inflación más elevada y nada indica que podríamos tener una inflación más baja
que nuestros vecinos. Ese punto es importante porque la región vive días de
baja inflación y Venezuela no. Atacar las razones de fondo del comportamiento
de los precios en nuestro país es fundamental, de lo contrario, la gente de
bajo ingresos se verá más afectada por más redistribución del ingreso que
intenten hacer vía subsidios.
En Venezuela el subsidio a
la gasolina tiene rango ministerial. Afirmo esto porque su montal total es
mayor que el presupuesto de muchos ministerios. Para este año, el presupuesto
del ministerio de educación superior representa, aproximadamente, 0,9% del
producto Interno Bruto (PIB) mientras que el subsidio a la gasolina se ubicará
en 4% aproximadamente. Lo mismo ocurre con el presupuesto dedicado a ciencia y
tecnología, nada más y nada menos, por solo mencionar dos (2) ejemplos.
Cuando en un país anualmente
se desembolsa tal magnitud de dinero para un subsidio que solo beneficia a la
gente de mayores recursos, entiendes, que algo no anda bien. Las prioridades
del gobierno de turno no están bien jerarquizadas, con todo el juicio de valor
que esto significa. Sostengo esto porque el subsidio a la gasolina, es un
regalo que el gobierno venezolano le da a las personas que tienen vehículo y
que insólitamente terminan pagando los que menos tienen: aquellos que andan en
transporte público todos los días. Este es un país en el que algunos vehículos
cuestan más que una casa y sus dueños tienen gasolina gratis en términos
reales, ¿es eso lógico?, si, el que más tiene, menos paga. Así es este país
petrolero latinoamericano.
Hace pocos días en una
entrevista conversaba con Henkel Garcia (@HenkelGarcia) Director de la firma
Econométrica y Luis Oliveros (@luisoliveros13) profesor de la UCV sobre este
tema y comentábamos que existe un fuerte sesgo de la población a pensar que por
ser un país petrolero, la gasolina tiene que ser barata. Una cosa es que la
gasolina esté a buen precio y otra es que la regalen. El mejor ejemplo para
esto es el precio internacional de la gasolina: en Venezuela el litro de
gasolina cuesta 2,3 centavos de dólar, mientras que en promedio en los países
de la OPEP el precio ronda los 40 centavos de dólar: diecisiete (17) veces más.
Después de nuestro país
seguía Irán con el precio más barato de la gasolina pero allá la gasolina era
mucho más cara que aquí,38 centavos de dólar y algo que es importantísimo
mencionar: el gobierno amigo de
Ahmanidejad está emprendiendo una reforma agresiva de todos los subsidios de la
economía Iraní, entre ellos el de la
gasolina y en cinco (5) años esperan desmontarlo. Esta reforma le ha permitido
al gobierno Iraní ahorrar, hasta el momento,
cinco mil trescientos (5300) millones de dólares, de los cuales
ochocientos ochenta (880) millones provienen del aumento del precio de la
gasolina.
Con la gasolina pasa lo mismo
que con la educación superior, beneficia en mayor medida a los que pueden
pagar, sin embargo, la educación superior es otro tema y termina siendo mucho
más justificable que la gasolina. Es muchísima la gente de bajos recursos que
en nuestro país ha podido forjarse un futuro porque estudió en una universidad
pública, de eso no hay duda.
Aumentar el precio de la gasolina en nuestro país es
un mito y es un tema que el próximo gobierno, cualquier sea su tendencia, debe
atacar. Está claro que la solución no es aumentar el precio y ya, se necesita
un programa integral que involucre el tema de la infraestructura vial y de
transporte, sin eso, cualquier aumento de la gasolina fracasará. Para que esto
no ocurra, además se debe generar confianza en la población sobre lo que se
realizará con el ingreso proveniente del aumento en el precio de la gasolina.
Opciones hay muchas, el Estado Venezolano debe aproximadamente, diecinueve mil
(19000) millones en prestaciones sociales. Existe un déficit de escuelas
públicas de calidad, de primer nivel para que los niños tengan la mejor
educación posible. Las universidades tienen profesores en lista de espera para
salir al extranjero a realizar estudios de postgrado. Se necesitan más zonas
verdes en cada una de las ciudades del país, bibliotecas públicas de primer nivel
en las cuales los niños y la gente en general cultiven el amor por la lectura y
se hagan mejores ciudadanos. Entonces, hay razones para aumentar el precio de
la gasolina o ¿no?.
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